Conocí a Andrés remando en una canoa por los lagos de Finlandia  en una de esas maravillosas expediciones polares que organiza mi querido amigo Alvaro Sanz. Nos bastaron unos unas pocos días entre mosquitos, cafés, sobredosis de azúcar y madrugones en tiendas de campaña para hacernos amigos, unos meses para venirme a Murcia a fotografiar su entrañable boda y  tan solo unas horas para que él,  Laura y la familia de ambos también pasaran a formar parte de la mía. Guardo un recuerdo inmejorable de este magnífico día que pude compartir con todos ellos hace apenas unos meses. Mucho baile, mucho buen rollo y música de la de verdad. Organizada y planificada por los novios junto con la ayuda de la maravillosa decoradora, interiorista y restauradora Isabella Bo, hermana de Andrés y con quien fue un lujoso coincidir, la boda de Andrés y Laura es una de esas bodas que se fotografía mientras disfrutas por mil todo lo que sucede a tu alrededor. ¡Mirad qué bonito estaba todo! Y es que de verdad que cuando se le pone tanto mimo y tanto cariño a todos los detalles, el resultado se nota. ¡Gracias por compartir conmigo este día, amigos!